BLOGGER DE CARÁCTER PEDAGÓGICO.
Actividades de Audición y Lenguaje EN TIEMPOS CORONAVIRUS
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ES MÁS IMPORTANTE FIJARSE EN LO QUE LA PERSONA ESTÁ DICIENDO QUE EN CÓMO LO DICE La disfemia como “el trastorno del habla caracterizado por la frecuente repetición o prolongación de los sonidos, sílabas o palabras, o por frecuentes dudas o pausas que interrumpen el flujo rítmico del habla"
¿Qué tipo de ejercicios se realizan para mejorar la tartamudez?
Relajación
Respiración
Ritmo
Entorno
Aspectos psicológicos
EJERCICIOS:
Relajación: Técnica de relajación, en la que predomina la imaginación para que a los niños les sea más sencillo realizar este tipo de ejercicios. El niño imagina que tiene un limón en las manos y que debe exprimirlo, que es un gato y se tiene que estirar como él, etc.
RESPIRACION - RELAJACION
Estos ejercicios se harán colocando siempre las mano en el abdomen (a la altura del ombligo) y notando que el aire sube la mano, los hombros no se mueven.
1- Tomamos el aire por la nariz y lo soltamos por la boca. Despacio. Lo repetimos cinco veces.
2- Tomamos aire, contamos hasta diez sin soltar el aire y después lo soltamos despacio.
3- Tomamos aire, lo retenemos hasta contar ocho y lo soltamos despacio. Volvemos a dejar de respirar (después de espirar todo el aire) hasta contar ocho.
4- Acostado el paciente con una bolsa de arroz o de cualquier cosa que pese un kilo encima de la barriga que respire inspirando por la nariz y espirando por la boca de forma que se mueva el objeto que tiene encima.
5- Intentamos que deje los miembros del cuerpo sueltos y relajados. Como si fuere un muñeco de trapo o una marioneta y que nosotros moveremos sus miembros.
EJERCICIOS DE RITMO. El ritmo se puede trabajar con:
Enmascaramiento: enviar un ruido al oído de paciente tartamudo de modo que enmascare su habla. Esta técnica corta la retroalimentación negativa, oyen mal articulan mal.
Habla prolongada: consiste en que el paciente alargue las vocales de las palabras ya sea en posición inicial, media o final.
Habla gesticulada: esta técnica consiste en apoyar el habla en gestos naturales, que faciliten la fluidez verbal. Ayuda a hacer la conversación más real y darle más fluidez. Todos estos ejercicios ayudan a eliminar los bloqueos de los pacientes con tartamudez más adelante cuando el paciente ya tenga interiorizado los ejercicios de respiración, relajación y ritmo podremos pasar a ejercicios más complejos aunque siempre partiendo de la base de respiración, relajación y ritmos adecuados.
EJERCICIOS DEL ENTORNO. Es muy importante que las personas que conozcan a alguien con problemas de tartamudez le den tiempo para poder expresarse.
EJERCICIOS DE SOPLO. Es conveniente que el paciente esté acostado o sentado ya que puede sentir mareo al subir el oxígeno al cerebro. (Siempre se hace cogiendo aire por la nariz).
Estos ejercicios también pueden provocar un ligero mareo.
1- Soplar un globo hasta hincharlo. Después jugar a que con los soplidos, no caiga al suelo.
2- Con una pajita, hacer pompas de jabón (hay que enseñarles primero porque lo más probable es que traguen jabón, pero no pasa nada). También con la pajita soplar pelotas de ping-pong, bolitas de papel, poliespán , trasladar de un sitio a otro papeles o mantenerlos pegados a la pajita (aspirando por ella)
3- Con una vela, apagarla a 50 centímetros, a 60, a 70... Hasta llegar a un metro.
4- Aprender a silbar (es difícil, pero el ejercicio se hace al intentarlo).
5- Mover cualquier cosa que veamos para soplar: molinillos de papel, bolitas en una canasta, cartas....
ARTICULACIÓN
Estos ejercicios se hacen tomando aire (por la nariz y soltando por la boca) antes de articular cualquier cosa. Parecen tontos pero son efectivos. Cansan bastante. No dedicarle más de seis, siete minutos. Con la ayuda de un metrónomo podéis trabajarse a la vez el ritmo, que le ayudará bastante.
1- Repetir palabras, primero de dos sílabas, luego de tres y luego de cuatro.
2- Repetir frases, primero de dos sílabas, luego de tres , luego de cuatro y luego de cinco, seis o más.
3- Si sabe leer, leer en voz alta no más de diez minutos.
4- Con las vocales, emitir sonido a la vez que espiramos: aaaaaa,eeeee,iiiii,oooo,uuuu.
5- Con sílabas directas emitir sonido a la vez que espiramos: so,so,so; la,la,la; ma,ma,ma..
ASPECTOS PSICOLÓGICOS. Debemos disminuir la ansiedad, desarrollar seguridad en sí mismo, aumentar la autoestima, etc.
Enseñar a los niños a relajarse les ayuda a desarrollar su inteligencia emocional, aprendiendo hábitos de vida saludable dentro de un mundo en el que sobran los estímulos de toda clase. De esta forma desarrollan su verdadero potencial, rendimiento físico e intelectual.
Aumenta la confianza en uno mismo.
Mejora la calidad del sueño.
Mejora la circulación sanguínea.
Incrementa la memoria y la concentración.
Mejora la calidad del aprendizaje.
Disminuye el estrés muscular y mental.
Regula las energías del niño.
Ayuda a vencer la timidez.
Favorece en la intervención de tics.
Después de realizar una actividad física, permite lograr un estado de tranquilidad y bienestar físico y mental.
Reduce la ansiedad.
Mejora en el autocontrol.
Mayor capacidad para afrontar miedos.
EJEMPLO DE ACTIVIDADES DE RELAJACIÓN
Imitar posturas de animales con estas actividades los niños, además de divertirse, se acercarán a la naturaleza:
La hoja: sentarse con la columna derecha, las plantas de los pies juntas, las manos sobre los tobillos. Suavemente encorvar la columna, después regresa a la postura de recto. Repetir el ejercicio varias veces.
La flor: sentados con la espalda recta, las plantas de los pies juntas y las manos en los tobillos, rebotar las rodillas hacia el piso en series de 10 veces.
El grillo: partiendo de la posición inicial sentados rectos, con las plantas de los pies juntas y las manos en los tobillos, mirar al frente y ladear la cabeza hasta que la oreja derecha toque el hombro derecho, colocar la cabeza recta y ahora repetir la operación, pero con la parte izquierda, oreja izquierda toca hombro izquierdo.
El pájaro: con la espalda recta llevar las manos hacia atrás hasta que se puedan agarrar por detrás de la espalda y tratar de estirar los brazos hasta que los omoplatos se unan. Después de soltar, relajar hombros y cuello.
La foca: sentado estira una pierna, inclina tu cuerpo hasta que tus manos toquen la punta de los dedos del pie que has estirado, vuelve a poner la pierna en su postura inicial y repite la operación estirando la otra pierna.
Risas Reírse es uno de los mejores calmantes. Cuando nos reímos mucho, nuestro cuerpo se siente muy relajado. Así que después de ver al niño ansioso o enojado, prueba buscar formas de reír y disfrutar juntos.
Abrazos Nos abrazamos como se abrazan los osos, a la de 3… venga… una, dos y tres. Si lográis 20 segundos de abrazo con vuestro peque, es un estado de bienestar máximo, el cuerpo se nivela y la persona abrazada se siente por esos segundos totalmente a salvo, por lo que el cuerpo se relaja al sentirse protegido.
Los cuentos: debemos tener un entorno tranquilo y silencioso, podemos trabajar la relajación justo antes de empezar a dormir y facilitarle así su sueño.
La infancia es uno de los periodos de la vida en los que es posible adquirir hábitos que dejan una huella constructiva en la etapa adulta. Aunque a menudo pensamos que solo los adultos sufrimos estrés y ansiedad, estos se dan también con mucha frecuencia en niños cuando se tienen que enfrentar a situaciones nuevas para ellos, que resultan un desafío o les asustan.
Para que el niño o niña aprenda a vivir de una manera sana y feliz, es importante que aprendan diferentes ejercicios de relajación puesto que eso ayuda a que los niños rebajen su nivel de estrés, tanto mental como físico y también contribuye a disminuir la timidez del niño, así como a controlar los tics y otros síntomas que estén relacionados con la ansiedad. Los juegos de relajación ayudan a los niños a mejorar su gestión y control emocional.
Abrazar al árbol...y otros ejercicios sensoriales.
El poder consciente del contacto con el presente puede observarse a través de la metáfora visual del abrazo. El abrazo es un gesto que no solo puede darse entre dos personas. Un ejercicio de relajación que puede practicarse en familia es abrazar un árbol al disfrutar de un paseo por una zona verde, caminar descalzo por la hierba o la playa...poner el punto de atención en los sonidos de la naturaleza, el canto de los pájaros o el viento que mueve los árboles...
Lectura de poemas
La poesía tiene su propia musicalidad a través del ritmo y la métrica de los versos. Por medio de la lectura de este tipo de obra, los niños descubren la belleza de las palabras desde una interpretación que tiene un compás marcado. Este es un ejercicio que, además, estimula el sentido del oído a través de la lectura en voz alta. Y a través de esta información auditiva, el niño conecta con el presente.
¡A soplar la vela!
Este juego consiste en aprender a respirar de manera profunda, es decir, cogiendo aire por la nariz, inflando la barriga y expulsando poco a poco el aire mientras soplamos la vela con intención de apagarla. Una vez que están comprendidas las instrucciones, situamos al niño en una silla a dos metros de la vela, que se encontrará encendida encima de una mesa. No puede levantarse ni inclinarse, por lo que es esperable que no consiga apagarla. Así que lo acercaremos medio metro aproximadamente. Realizaremos acercamientos progresivos hasta que la apague. De esta manera tendremos un rato de juego de unos 5 minutos en el que el niño adquirirá la habilidad de respirar profundamente.
La hormiga y el león
Esta actividad sirve para que los niños aprendan a respirar de manera profunda.
Para ello, les pediremos que respiren como lo haría un león, que es grande, fuerte y corre muy rápido. Para ello, el león precisa de una respiración más agitada y rápida. Sin embargo, les pediremos que después respiren como una hormiga, que es más pequeña y por tanto necesita respirar de manera más pausada y lenta. Debemos intentar que acaben respirando como lo haría una hormiga.
Música como técnica de relajación
La música forma parte de la vida del ser humano desde la infancia. Existen distintos tipos de melodías que pueden influir en el desarrollo infantil. Aquellas que tienen una musicalidad y un ritmo que propicia la relajación alimenta este estado de ánimo de calma. Esta música puede servir de base ambiental para realizar un ejercicio de relajación centrado en la respiración consciente.
El juego del globo
La técnica del globo es un juego maravilloso que nos ayuda a fomentar la relajación a través de una correcta respiración. ¿Qué necesitamos? Un espacio amplio y globos de colores. ¿Qué debemos hacer? Inflar un globo tanto que explote e inflar otro globo y dejar que expulse el aire lentamente manipulando la boquilla.
Después, les pediremos a los niños que cierren sus ojos y se imaginen que se convierten en globos mientras toman aire. Luego, les solicitaremos que expulsen el aire lentamente, como si fueran globos. Tras hacer esto pediremos a los niños que nos cuenten situaciones en las que se sienten como globos, situaciones en las que no puedensoportar o toleraralgo. Entonces, les invitaremoss a que nos indiquen cómo lo han resuelto, ofreciendo alternativas si necesitasen ayuda para tomar conciencia de esas situaciones.
La relajación progresiva
Si bien podemos darles nosotros las instrucciones, en youtube tenemos un vídeo estupendo basado en el texto original de la relajación de Koeppen que narra las instrucciones de relajación con una fantástica música de fondo cortesía de Salvador Candel.
No obstante, cabe decir que las instrucciones también podemos dárselas nosotros, ambientando la situación con música relajante que favorezca un entorno cálido y sosegado Como nota adicional, cabe decir que para favorecer que generalicen este tipo de relajación en contextos más “naturales” como el colegio,podemos decirles que si se ponen nerviosos en clase, agarren la silla mientras están sentados y tensen los brazos y el tronco al mismo tiempo que hacen fuerza con los pies en el suelo.
El juego de la semilla
Con música relajante de fondo y luz tenue, simbolizaremos el crecimiento de un árbol. Comenzaremos por ponernos de rodillas en el suelo con la cabeza agachada y los brazos extendidos hacia adelante, como si fuésemos gatitos desperezándose.
Somos una semilla que, al son de la música, va creciendo y convirtiéndose en un árbol grande con hermosas ramas, que serán nuestros brazos extendidos hacia arriba cuando estemos de pie. Este ejercicio es ideal para hacerlo con ellos por la noche, antes de acostarlos.
El cuento de la tortuga
El cuento de la tortuga, desarrollado por Schneider, es magnífico para fomentar habilidades de autocontrol. En el enlace se narra la historia de una pequeña tortuga que se enfadaba por todo y explotaba con gran facilidad.
Un día, tras sentirse sola y aislada, se encuentra con una sabia tortuga que le da un truquito para controlarse cuando se enfada: meterse en su caparazón, contar hasta calmarse, frenar sus pensamientos y relajarse
Este cuento es ideal para narrarlo a niños entre los 3 y los 7 años. Para favorecer la puesta en práctica de esta habilidad podemos darles una pegatina o un papelito con una tortuga cada vez que realicen el ejercicio en una situación de tensión. Lo tenemos descargable y listo para imprimir.
El frasco de la calma
Llamamos frasco de la calma a un bote en el que metemos agua, silicona líquida para dar densidad al contenido y, por ejemplo, purpurina. Podemos fabricarlo con ellos con una manualidad más y es ideal para que lo contemplen tanto en momentos de tensión como en momentos que podemos llamar “zen”.. Es ideal para fomentar la reflexividad
La sola observación de la purpurina moviéndose lentamente les ayudará a concentrarse y relajar su mente tras momentos de gran activación. Os dejamos un enlace en el que se explica cómo fabricarlo y cómo usarlo. ¡¡No olvidéis sellar el bote con pegamento extrafuerte para impedir que se abra y se desparrame el contenido!!
Contar hacia atrás o la escalera
Mediante esta actividad queremos que los niños se mantengan tranquilos y calmados. Para ello, les pedimos que cierren los ojos, que estén tranquilos y calmados. Cuando ya lo estén, deben contar muy despacio desde 10 hasta 0, visualizando en su mente, de manera tranquila, cada uno de esos números. Deben permanecer tranquilos y con los músculos relajados.
Una manera diferente es indicarle al niño que se imagine una escalera. Él se encuentra en la parte de abajo, y no está nada relajado. Va a comenzar a subir la escalera, que tiene diez peldaños. Cada peldaño que suba, es una relajación mayor, y cuando alcance la parte alta de la escalera se encontrará en un estado de tranquilidad absoluta.
El juego del soplador de bola gigante
Otro recurso más para divertirse y aprender a respirar de manera profunda es el juego del soplador. Consiste en que mantengan durante el mayor tiempo posible la bola en el aire. Divertido, ¿verdad? Lo cierto es que este juego les encanta y es muy funcional para favorecer la relajación.
El robot
En primer lugar, le diremos al niño que debe actuar como si fuera un robot, con movimientos rígidos y músculos muy tensos. A continuación le daremos una señal visual o auditiva para que deje de tensar los músculos y se convierta en un muñeco de trapo, es decir, abandonará la rigidez y pasará a un estado más blando.
Arrugar papeles, aplastar bolas, garabatear
Garabatear, arrugar papeles o aplastar bolas blanditas tipo anti-estrés es otro juego maravilloso para ayudarles a canalizar sus emociones negativas. Además, al mismo tiempo favorecemos el desarrollo de la motricidad fina, ya que les ayudamos a fortalecer los músculos de sus pequeñas manos.
Pintar mandalas
Pintar mandalas no solo favorece la relajación y la reflexividad, sino la capacidad de concentración y la habilidad creativa.
Recuperar el arte de contar historias, capturar imágenes...
Aprender a vivir el presente es uno de los síntomas de sabiduría vital que refuerza la felicidad. Los cuentos, es otra técnica que juega con la imaginación de los pequeños, siendo una de las formas de relajación favorita de los niños. Se imaginan en una selva, luchando con piratas o en un castillo medieval.
La narración oral alimenta la imaginación infantil. En ese caso, puedes crear historias descritas en entornos naturales con el fin de que el propio contexto del argumento protagonizado por los personajes, lleve hasta el corazón del niño las esencias, sonidos y características típicas de este entorno de bienestar.
El arte de capturar imágenes tiene un alto valor emocional para las familias puesto que, a través de este álbum de fotos, es posible observar algunos de los instantes protagonizados por los seres queridos. La fotografía también se convierte en una forma de mindfulness cuando el objetivo es captar imágenes con corazón a través de la pausa y la observación. Por ello, es posible motivar al niño para que practique el arte de la fotografía a través de imágenes que contienen su propia mirada.
BENEFICIOS DE LA RELAJACIÓN • En los niños la relajación sirve para distender el organismo y disminuir el estrés muscular y mental. • Ayuda a aumentar la confianza en uno mismo, la memoria y la concentración, lo cual permite mejorar la calidad del aprendizaje. • Tras una actividad intelectual o física más o menos intensa, la relajación permite al niño alcanzar un estado de bienestar, tranquilidad y de concentración armoniosa para emprender su próxima actividad. • Canaliza las energías de los niños, ajusta el nivel de activación y produce un bienestar global. • Diversos estudios demuestran que también ayuda a vencer la timidez. En personas muy nerviosas contribuye, incluso, en la intervención de tics y de otros síntomas relacionados con la ansiedad. • También ayuda a enriquecer la sensibilidad y mejorar la calidad de sueño. • Mejora la circulación sanguínea, disminuye la angustia, los ataques de pánico y ayuda a eliminar el tartamudeo. TÉCNICAS DE RELAJACIÓN
MÚSICA DE RELAJACIÓN
Rodrigo Leão - Florestas Submersas
Relajación para niños - Método de Koeppen I y II
Relajación de Koeppen
Similar a la relajación de Jacobson, esta metodología se emplea de cara a hacer más ameno, entendible y agradable los ejercicios de relajación para los niños más pequeños al hacerla como un juego. En este caso se emplea un método más simbólico y lúdico, a través de la imaginación de diversas situaciones en las que necesitarán tensar y relajar diferentes partes del cuerpo.
Para relajar las manos se les pide que actúen como si tuviesen que exprimir una naranja o limón, para los brazos y pies que hagan como si se estuviesen hundiendo en el barro, para los hombros que se protejan como lo haría una tortuga, para los brazos que se estiren como un gato, para la mandíbula que piensen que están mascando chicle, para la cara que intenten espantar una mosca sin usar nada más que la cara y para el abdomen que lo tensen para evitar que los aplaste un elefante o que hagan como si tuviesen que pasar por un espacio muy estrecho.
Ejercicio 1 – El juego del limón: manos y brazos
Debe realizarse el ejercicio tres veces con cada mano.
Imagina que tienes un limón en tu mano izquierda, tienes que tratar de exprimirlo para sacarle todo el jugo.
Concéntrate en tu mano y en tu brazo, en cómo aprietan mientras intentas sacarle todo el zumo, en cómo se tensan.
Ahora deja caer el limón. Nota cómo están tus músculos cuando se relajan…
Vamos a coger otro limón, pero lo vamos a exprimir con más fuerza que antes, muy muy fuerte, eso es. Mira qué tensos tienes la mano y el brazo.
Ya está exprimido, ahora déjalo caer. ¿Ves, fíjate qué bien estás cuando estás relajado?, qué bien están tu mano y tu brazo, ¿a que te sientes mejor?
Vamos a coger otro limón más, pero ahora tenemos que exprimirlo con mucha más fuerza que antes, esta vez no tiene que quedar ni una gota de zumo. Aprieta fuerte, más fuerte, que no quede nada…
Ahora, vuelve a soltar el limón. Vuelve a notar qué tu mano y tu brazo, qué relajados y qué a gusto están…”
El proceso se repite con la mano derecha.
Ejercicio 2 – El gato perezoso: brazos y hombro,
Ahora vamos a imaginarnos que somos un gato muy muy perezoso y queremos estirarnos…
“Estira todo lo que puedas los brazos frente a ti. Ahora levántalos, por encima de tu cabeza, con fuerza llévalos hacia atrás. Nota el tirón tan fuerte que sientes en los hombros. Vamos ahora a dejarlos caer a los lados, que descansen del esfuerzo. Muy bien.
Otra vez, vamos a estirar los brazos otra vez más, más fuerte. Este gatito tiene mucha fuerza. Perfecto. De nuevo los dejas caer a los lados. Muy bien. ¿Notas cómo están más relajados los hombros?
Una vez más, pero con más fuerza. Estira todo lo que puedas los brazos, vamos a intentar llegar al cielo, con todas tus ganas. Primero frente a ti, luego los levantas sobre tu cabeza y ahora… ¡arriba! Mira qué tensos estás ahora tus brazos y tus hombros…
El último esfuerzo, el estirón más fuerte. Los brazos hacia adelante, los brazos sobre nuestra cabeza y finalmente… ¡brazos al techo, con ganas! Déjalos caer a los lados. ¿Ves qué bien se siente un gatito cuando está relajado? Muy contento y muy a gusto”
El ejercicio de repite cinco veces.
Ejercicio 3 – La tortuga que se esconde: hombros y cuello
Ahora eres una tortuga. Estás ahí sentada, sobre una roca, muy a gustito. Relajándote muy tranquila y muy feliz en un lugar fantástico. Hace sol y calor, hay un estanque muy cerca de ti. Te sientes muy cómoda y feliz…
De pronto… ¿qué pasa? No lo sabes bien, pero sientes que estás en peligro, sientes miedo. ¡Tienes que esconderte! ¡Mete tu cabeza en el caparazón! Lo haces llevando tus hombros hacia tus orejas, con la cabeza entre los hombros, así, bien escondida, muy protegida.
Ya está… no hay peligro, sal de tu caparazón, no tienes nada que temer. Vuelve a relajarte tumbada al sol, siente sus rayos sobre tu cara. Vuelve a disfrutar plácidamente del paisaje… Siente tus hombros que ya no están tensos, tu cuello también relajado, estás muy cómoda…
El ejercicio se repite tres veces.
Ejercicio 4 – Jugando con un chicle enorme: mandíbula
Tienes un chicle enorme, quieres morderlo, masticarlo, comerlo pero es tan grande… Vamos a morderlo con todos los músculos de tu cuello, con tu mandíbula. Apriétalo bien. Siente cómo se mete entre los dientes. Mastícalo fuerte, muy bien, lo estás consiguiendo.
Ahora relájate, el chicle ha desaparecido. Deja caer tu mandíbula. Siente cómo está floja. Tu cuello también está suelto, está relajado.
El ejercicio se repite tres veces, con tres “chicles distintos”.
Para finalizar se le pide que además de mandíbula y cuello, trate de relajar el cuerpo entero, quedándose lo más flojo que pueda.
Ejercicio 5 – La mosca pesada: cara, nariz y frente
Estás sentado, despreocupado, entretenido. De repente, una mosca, una mosca muy molesta ha venido a meterse contigo y se ha posado en tu nariz. Tratas de espantarla pero no puedes usar las manos. Es un poco complicado. Intenta echarla arrugando tu nariz, todo lo que puedas, lo más fuerte posible. ¡Vamos, tú puedes echarla! Fíjate que cuando arrugas tu nariz, las mejillas, la boca y la frente también se arrugan, también se ponen tensos. Hasta tus ojos se tensan…
Bien, la mosca ya se ha ido, por fin te ha dejado tranquilo. Ya puedes relajar toda tu cara: tu nariz, tus mejillas, tu frente… Tu cara está tranquila, sin una sola arruga. Tú también estás tranquilo y relajado,
Repetimos tres veces el proceso.
Ejercicio 6 – Jugamos con nuestro estómago: Ahora, está tumbado sobre la hierba, panza arriba, tomando el sol. Estás muy cómodo y muy relajado. De repente, oyes un pequeño estruendo, son los pasos de algo grande que se dirige hacia ti. En un elefante, el elefante avanza rápido, velozmente, sin mirar por dónde pisa. Está muy cerca de ti, no tienes tiempo de escapar. La única solución es poner tenso el estómago, tensarlo tanto que parezca de piedra; así cuando el elefante ponga su pie encima de ti estarás protegido. Tensa bien tu estómago, nota como tu estómago se pone duro, realmente duro. Aguanta así, el elefante está a punto de pasar. Mira, parece que ya está apoyando su pie…
¡Vaya!, el elefante ha salido corriendo en otra dirección. Estás a salvo. Ya puedes descansar y relajarte. Deja tu estómago blandito. Lo más blandito y relajado que puedas. ¡Muy bien! Ahora te sientes mucho mejor, relajado y descansado. Siente la diferencia entre el estómago tenso y el estómago relajado, ¿a que ahora te sientes mucho mejor?
El ejercicio se repite dos veces.
Ejercicio 7 – Pasando la valla:
Ahora nos encontramos paseando por el bosque. Frente a nosotros hay un fantástico lugar al que queremos entrar. Hierba muy verde, un hermoso estanque donde podremos darnos un baño. El problema es que para poder pasar, debemos atravesar una valla muy estrecha. Es tan estrecha que no crees que puedas lograrlo. La única forma de hacerlo es meter tu estómago todo lo que puedas. Hacerlo tan delgadito que consigas que tu cuerpo consiga atravesar la valla.
Trata de meter hacia adentro todo lo que puedas tu estómago. Mételo lo más que puedas, que llegue casi a tocar la columna. ¡Venga, un poco más de esfuerzo! Déjalo muy metido, con todas tus fuerzas. Estás a punto de conseguirlo, no te desanimes.
Muy bien, has conseguido atravesar la valla. Ya está al otro lado. Deja tu estómago flojo. Relájate. Vuelve a tu posición normal. Siente qué bien estás, qué relajado.
Podemos realizar este ejercicio dos veces.
Ejercicio 8 – Caminamos por el barro: pies y piernas
Ya no estamos en un bosque acogedor, nos encontramos en la jungla. Es una jungla peligrosa, pero nosotros somos buenos exploradores y conseguiremos avanzar a través de ella y encontrar la salida. Vamos caminando decididos cuando ¡atención! Hemos encontrado un barrizal, ¿quieres meter tus pies en él? ¡Vamos a ello! Debes empujar con toda la fuerza de tus piernas. Empuja hace adentro. Siente como el calor del barro se mete entre tus pies. Empuja fuerte, parece que el barro se hace cada vez más duro, utiliza toda la fuerza de tus piernas. Siente cómo tus piernas y tus pies están tensos mientras intentan caminar por el lodo.
Ahora sal fuera. Deja de ejercer fuerza. Suelta tus piernas y tus pies. Nota cómo éstos están flojos, están relajados. Ya no estás tenso, descansa tranquilo…
El ejercicio se repite dos veces.
B) Ejercicios de visualización y respiración
Al finalizar el ejercicio, si el niño no se encuentra muy cansado, podemos concluir la sesión de relajación con algunos ejercicios de respiración y visualización de imágenes que le resulten agradables.
La visualización y la respiración son otra técnica de relajación que, o bien complementa a la técnica Koeppen, o se realiza de forma independiente.
SESIÓN DE RELAJACIÓN DEL PROGRAMA RETO (RESPETO, EMPATÍA Y TOLERANCIA)